domingo, 1 de enero de 2017

EMPEZANDO DE NUEVO.

Aprovechando que hoy es el primer día del año, y por hacer caso al refranero, (año nuevo, vida nueva)voy a escribir esta entrada, aunque no hace falta que empiece un año, para empezar a cambiar nuestras vidas para bien, aprovechando nuestros ataques de ansiedad.


¿Pero cómo voy a aprovecharme de algo tan malo, que me hace sentir tan mal?
 En realidad hay algo de cierto en la pregunta, los ataques de pánico, son agotadores, nos hacen sentirnos mal y estar siempre preocupados por nuestra salud, nuestro entorno, incluso por nuestro estado mental...Pero nada más lejos de la realidad, nuestro organismo funciona, y muy bien, así que ya que estamos malos, ¿por qué no aprovecharnos para cambiar todo lo que no funciona de nuestra vida? Lo expongo de otra manera, probablemente en el  80 % de los casos de ansiedad, el ejercicio que practicamos, si me incluyo yo, el deporte que hacemos es mínimo, con lo cual nuestro estado físico no debe ser muy bueno( hablo por experiencia propia), pero si nos planteamos la meta, sin agobios y poco a poco, de hacer algo de deporte, aunque sea solo salir a pasear, podemos empezar con medía hora diaria, aunque tengamos que parar varias veces para descansar, esto nos ayudará de varias formas, primero cogeremos resistencia , mejoraremos nuestra circulación y nuestra capacidad respiratoria, al cumplir esta pequeña meta, nuestro cerebro se sentirá capaz de hacer y afrontar nuevas cosas y mejoraremos nuestro estado físico.
conseguir nuestras metas

Otro ejemplo es plantearse comer menos carne, alimentarnos mejor, comer más productos vivos, ( refiriéndonos a vegetales, hortalizas y frutas), y también más pescado, según vallamos cambiando nuestros hábitos, nos sentiremos mejor con nosotros mismos, confiaremos más en nosotros y conseguiremos darle otro golpe mortal a nuestra ansiedad.
También es interesante crear una rutina con actividades que nos gusten y no sean solo ordenador , teléfono móvil e Internet, a mi por ejemplo me encanta leer y escribir, disfrutar de un buen libro no tiene precio, nos hace crecer intelectualmente, aprender e imaginar... O simplemente disfrutar de una película en casa.
Según  vallamos cumpliendo nuestras metas, mejorando nuestras vidas, nos sentiremos orgullosos de nosotros mismos, y poco a poco iremos recuperando nuestra confianza en nosotros mismos, y en nuestro organismo. Y recordar, nunca es tarde si la dicha es buena.
Como siempre me despido, recomendándoos que acudáis a vuestro médico, ya que yo no lo soy y solo cuento mi experiencia para intentar ayudar a los demás,y por supuesto dándoos animo y deseándoos una pronta recuperación, tampoco olvidéis que si os gusta el blog y os sirve de ayuda, el compartirlo para llegar a más personas que puedan estar en esta misma situación.