DISFRUTANDO DE LA VIDA

Una de las grandes cosas que he aprendido con los ataques de ansiedad, es que no todo el mundo tiene los mismos gusto, o disfruta de la misma manera, vivimos en una sociedad, donde las grandes empresas, con su publicidad nos intentan imponer un estilo de vida, pero ¿Esa es la vida que nosotros queremos?, la sociedad nos lleva a unos parámetros donde lo comercial, el físico o el dinero son más importante que nosotros mismo, no importa si tienes comida en la nevera, lo importante es tener un teléfono móvil de última generación, la última televisión...

En verdad en mi caso todo ese consumismo, el vivir con estrés sin disfrutar de los pequeños placeres de las vida, sin pararme 5 minutos a pensar en mi, fue uno de los desencadenantes de los ataques de ansiedad, no fue el único, pero por suerte todo eso en mi vida a cambiado, ahora me levanto y tranquilamente me tomo mi café y mi desayuno en el jardín con total tranquilidad, me ducho y aseo teniendo bajo el agua todos los días mi momento de relax, también medito y hago relajación dos veces al día, pequeñas cosas que antes no disfrutaba de ella, pero que ahora me hacen sentirme bien conmigo mismo y con el mundo que me rodea.
Antes iba corriendo a todos lados, casi siempre con el coche, ahora solo lo cojo cuando es indispensable, y cuando vas andando a los sitios, ya no es que estés mejor físicamente, es que también te relacionas más con la sociedad, disfrutas más de las cosas, por ejemplo ir a por pan, y encontrarte un nido con polluelos en un árbol, o ver los perros jugando, pequeñas cosas, pero que me hacen sentir mejor y estar más en contacto con el mundo en el que vivo.

Muchos amigos siguen pensando que me equivoco, al no tener un coche nuevo, o no tener el último modelos de móvil, o simplemente por haber dejado de consumir todo lo que me meten por lo ojos, simplemente no comprenden como de un simple paseo puedo disfrutar de la vida, como ahora para mi es más importante ser quien yo quiero ser, sin importar que pienses de mi, que ser como los demás quieren, como he cambiado el salir de copas por la noche, por ejercicio por la tarde o una cena familiar.
Los ataques de ansiedad por suerte me han enseñado, que para ser feliz en la vida y disfrutar, hay que saber ver siempre el lado bueno de la vida, pero sobre todo, saber disfrutar de lo que tenemos a nuestro alrededor, que cada cosa por pequeña y simple que parezca, siempre tiene algo beneficioso, a vivir más despacio, fijándome en los pequeños detalles, que ahora puedo disfrutar de ellos, realizando todos mis hobbys, trabajando para vivir, no viviendo para trabajar, disfrutar de la vida sin mirar atrás, con un futuro prometedor, sabiendo que cada pequeño instante, se puede convertir en algo maravilloso y se puede disfrutar de él.

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1 comentario:

FISANA dijo...

Buen artículo. Enhorabuena!